La LBV surgió como resultado de la visión de su creador, Alziro Zarur, de la necesidad de difundir una Conciencia Ecuménica, basada en la unión de las religiones, y de todas las áreas del saber, en busca del entendimiento natural entre las personas.
Desde entonces, la LBV propone un Ecumenismo Irrestricto que se fundamenta en la conciliación del conocimiento humano y espiritual en una fuerza poderosa al servicio de los pueblos. Se trata de un Ecumenismo que se amplia desde el campo de la religión al campo racial, político, deportivo, científico, artístico, empresarial ... en síntesis, al campo social.
Desde esta perspectiva, ser Ecuménico se traduce en unir esfuerzos y colaborar para el encuentro de las soluciones a los problemas sociales a partir de la comprensión de que somos ante todo Espíritu, creados, por lo tanto, espiritualmente a imagen y semejanza de Dios.
A través de esta ideología, se propone una verdadera Sociedad Solidaria, basada en los valores más profundos del espíritu, en la que todas las personas sean realmente iguales en derechos y responsabilidades. Una sociedad en la que Dios y sus Leyes de Amor y Justicia inspiren el compromiso y la libertad individual, a fin de asegurar la libertad de todos.
Con esta visión Ecuménica la LBV expresa la voluntad universal de vivir en Paz. Por ello, es educación abierta a la Paz. “Cuando hablamos de Ecumenismo, queremos decir Universalismo, por lo tanto Fraternidad sin fronteras”.